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2016- El año de la Guerra 17 de noviembre de 2015

Posted by franciscobenages in Autoconocimiento, Uncategorized.
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2016Aunque el titular pueda parecer cuanto menos terrorífico, no lo es menos que la situación por la que atraviesa la escena mundial nos aboca a un futuro año repleto de incidencias demoledoras.

El año 2016, por numerología, es un año 9, y la lámina del Tarot en la que se refleja es la del Ermitaño. La palabra que, ahora mismo, emerge al contemplar este arcano es CRISIS. Pero es que aún hay más. 2016 podemos dividirlo en 2 dígitos: 20 y 16. El Juicio y La Casa-Dios, más conocida por La Torre. Y todos sabemos, en su significado más regresivo, a lo que estas cartas suelen hacer referencia, y más teniendo en cuenta que venimos de un Año-Diablo.

El Juicio Final en su vertiente bíblica alude al final de los tiempos y al juicio divino que se hará con cada uno de nosotros. Como metáfora podríamos realizar la analogía de un final de la concepción del mundo tal y como lo conocemos y La Torre añade el derrumbamiento de estructuras cristalizadas. Y desgraciadamente ambas cartas nos dirigen, tal y como están las cosas, hacia la Guerra Santa.

Hace casi un año ya escribí en el post “Proyecciones para 2015, el año del Diablo:

http://www.tarotconsultingbcn.com/blog/proyecciones-para-2015-el-ano-del-diablo

Que los atentados que en aquel entonces se perpetraron en París no serían los últimos. Hace unos días ha vuelto a suceder, pero con consecuencias más cruentas que en aquel momento. Cuando publiqué el post, varias personas se quejaron de mi visión “apocalíptica y mitinera”. No fue esa mi intención, en aquel momento se trataba de realizar un “ejercicio de estilo” con las cartas del Tarot para confirmar que ese libro de imágenes contemplaba todas y cada una de las posibles circunstancias por las que pasa tanto la vida de una persona como la vida de la comunidad humana. Solo hay que escarbar un poco. Y tampoco hace falta ser Nostradamus para prever lo que puede suceder en un futuro inmediato vistas las consecuencias de la actividad humana en el pasado y en el presente. Yo solo confirmo lo que el Tarot indica.

Cuando El Juicio y La Torre no armonizan, su relación tiene algo de primario e irracional y representan la faceta psicológica más primitiva. Simbolizan la penetración violenta, la crisis aguda, la actualización brutal de la energía acumulada. Son indicadores de un temperamento reactivo, de un genio agrio y difícil que tiende a envenenarse la sangre y a la retroalimentación del conflicto. El individuo, y por ende, las naciones, las religiones y las economías, se muestran impulsivas, actúan de forma instintiva, inconsciente y sin pensar en las consecuencias. A menudo manifiestan en mayor o menor grado, tendencias destructivas, sádicas o violentas. El aspecto más sombrío de esta combinación inclina a ser cruel y a una combatividad obsesiva que tiene que dominar por todos los medios. La reacción al miedo suele ser violenta y, en el contexto en el que nos movemos, en el que el enemigo está a la vuelta de la esquina, se piensa que la mejor defensa es atacar primero. Secretamente al fanático -religioso, político o de cualquier otra índole- le gusta ser temido y puede utilizar la amenaza, la coacción y el terror, o estar dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguir sus objetivos. En los peores casos tiende a la violación, al salvajismo y a los crímenes violentos. Las pasiones y los instintos son de excesiva fuerza, le gusta lo intenso y lo que supone peligro y adrenalina. Inclinado a las posturas extremistas y radicales, así como a las acciones drásticas. Este tipo de  persona (?), tiende a ser vengativa y a menudo se enfada y se enemista con odio intenso. ¿Os suena de algo todo esto? Creo que es un retrato bastante ajustado a lo que está ocurriendo desde la llegada del Diablo en 2015 y que empezó a hacer de las suyas desde finales de 2014. Con el advenimiento de La Torre, que ya ha empezado a influenciar desde el último trimestre de 2015, los síntomas y consecuencias se amplificarán.

Pero esta constelación de Arcanos nos ofrece también una lectura positiva. Es posible LIBERARSE de viejos conceptos si ahondamos en nuestro interior y sacamos lo mejor de nosotros mismos, individualmente, para que la suma de conciencias suponga un aumento exponencial de la conciencia planetaria. Si eso se consigue, se podrá dar un salto cuantitativo enorme en el desarrollo del planeta. Aunque todo avance en el desarrollo de la Humanidad lleva consigo un enorme esfuerzo vincular: o todos o ninguno, así de claro.

El Juicio y La Torre en su aspecto armónico es signo de un temperamento con un grado de fuerza y determinación. Nos obligará a tomar partido aportando un sentido de la consecuencia de nuestros actos que no nos dejará ser ambiguos o hacer las cosas a medias. Esta combinación  nos proveerá del coraje necesario para no dejarnos intimidar para no acobardarnos frente al peligro o el enfrentamiento con lo desconocido.

Y por encima de estos Arcanos aparece El Mundo, la carta significadora del Siglo XXI. Este Arcano, que en realidad se mostrará activo durante todo este siglo, aporta cierta capacidad de autocontrol y prudencia en la acción. Se inclina a la disciplina y al rigor, no es impulsivo sino que evita riesgos innecesarios. Nos ayudará a tomar iniciativas con medida y asegurándose de no empezar mal. Hay en él empirismo y realismo y se consideran los hechos concretos.

El Mundo otorga, en este contexto, una actividad espartana y una clase de fortaleza pétrea que se expresa en firmeza y dureza para enfrentar las realidades más ásperas. Tanto individual como colectivamente se es capaz de un esfuerzo sostenido y concentrado. Se inclina a una combatividad circunspecta pero paciente y perseverante, estoica y resuelta a vencer los obstáculos. Otorga cualidades para la acción política o administrativa, e incluso para la acción militar.

 

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