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LA TORRE (LA CASA DIOS) –LIBERARSE DE LOS CONCEPTOS 31 de diciembre de 2011

Posted by franciscobenages in Tarot.
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Este Arcano produce, así a primera vista, una sensación de caos, de ruptura, de algo que se derrumba en nuestro interior, y eso puede ser cierto hasta cierto punto dado que cuando llega la Iluminación todas las estructuras mentales que han servido de apoyo a nuestro ego dejan de tener sentido y por consiguiente se produce una ruptura con lo conocido lo que provoca un “derrumbe” de la identidad. De los apegos de El Diablo pasamos a una liberación, y toda liberación lleva indefectiblemente a un vacío, que no es la Nada, sino a la comprensión de lo Infinito, de lo Eterno, pero aquí y ahora, pensamiento insoportable sino se mantiene un equilibrio interior basado en el conocimiento que nos procura una visión del Dios Interior que todos llevamos dentro. La Casa-Dios supone una apertura a lo desconocido, al todo-es-posible, y en ello no hay nada de introvertido, de místico (sobre todo tal y como se define lo místico general y equivocadamente); perder el centro de referencia por el que nos hemos guiado hasta ahora no supone inconsciencia sino al contrario una toma de conciencia real de lo que es la vida, de que la personalidad es sólo un atuendo y que desasirse de ese ropaje nos aportará una visión más amplia de las cosas y de nosotros mismos. Desacondicionarnos de lo establecido supone abrirse a nuevas experiencias sin enjuiciar.

 

Vemos en esta carta que la Torre en realidad no es destruida, no hay destrucción, solamente una apertura a lo Divino; los dos personajes ¿caen o danzan?, parecen unidos a la tierra, son activos hacia ella y receptivos hacia el cielo, las bolas de colores que flotan en el aire nos parecen indicar que a pesar de esa posible caída siempre podemos contar con la ayuda celestial. En realidad lo único que se derrumba es el ego y cuesta aprender a vivir sin un ego en el que refugiarse. Cuando eso ocurre y la persona deja de preguntarse por la vida y solamente vive, se empieza a sentir cada vez más libre de antagonismos y contradicciones. Si siente una contradicción en su vida diaria y permanece atascado en ella, se produce una falta de madurez. Pero la crisis es una cosa hermosa cuando nos deja sin referencias. Sentimos que todo lo que hemos hecho en nuestra vida es inútil, que no puede ocurrir nada. Esto nos lleva a la desesperación, situación que se debe afrontar de verdad. Al afrontarlo, se llega a esperar en actitud abierta. En otras palabras, lo importante ya no será la crisis sino el modo de afrontarla. Vivimos en la inmovilidad misma. La Torre nos lleva a un nuevo nivel de entendimiento, un salto en la madurez. La madurez no llega, pues, a través de la acumulación de aprendizaje, experiencias, ideas o conceptos, llega cuando no se puede ir más allá mediante lo conocido y  debemos realizar un salto cualitativo en nuestra existencia.

 

El ser humano es un ser pensante abierto a la luz de la Verdad, cuando abre su mente a lo superior  se produce un conocimiento que nutre todas sus células. El descubrimiento en la vida del significado fundamental para cada uno es descubrir la alegría de los procesos mismos que la vida genera. El significado no se encuentra, pues, en las posesiones o acciones externas, sino en la interioridad del ser y en la liberación e irradiación de esas “corrientes interiores” hacia y con el mundo, lo externo. La Torre simboliza nuestro cuerpo y hay quien no se siente feliz con él; el ego se siente como acorralado dentro de ese “saco” vulnerable al dolor, pero lo que no se tiene en cuenta es que si bien el cuerpo es fuente de dolor, también lo es de placer y al negar la fuente del dolor, el ego niega al mismo tiempo la fuente del placer. Tal vez no haya más sufrimientos, pero tampoco más alegrías.

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Las Necesidades Humanas 30 de diciembre de 2011

Posted by franciscobenages in Autoconocimiento, Tarot.
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El primer Septenario del Tarot nos indica, divididos en siete grandes grupos, los diversos anhelos, deseos y necesidades del ser humano y cuya carencia (falta de creatividad, de seguridad, o de reconocimiento por poner unos pocos ejemplos) estimula unos conflictos que de hecho constituyen los síntomas visibles de un problema más profundo, concretamente la falta de uno o de varios de esos anhelos, de esas aspiraciones. Todos sabemos que cuando esos deseos se presentan de forma natural y se encauzan de manera lógica y positiva, estamos refiriéndonos al estado normal del individuo, únicamente cuando se convierten en necesidad, cuando existe un síntoma que los representa, es cuando estamos necesitados de ayuda, de una terapia.

A cada uno de los Arcanos del Tarot, a los 78, se les puede relacionar con ciertas disfunciones tanto físicas como emocionales las cuales pueden ser tratadas mediante terapias que tengan en cuenta sus correspondencias en los planos mental, emocional, creativo y corporal pues nos ayudarán a concretar síntomas y facilitarán la toma de decisiones a la hora de prescribirnos una terapia consecuente con la o las necesidades que debamos tratar.

LAS NECESIDADES HUMANAS

La necesidad de Ser podría definirse como el sentimiento profundo cuyo síntoma principal ha sido denominado por ciertos círculos como “Angustia Ontológica”, ese abismo en el que nos precipitamos cuando no atisbamos a resolver una de las grandes cuestiones metafísicas: ¿Quién soy?.

La necesidad de Conocimiento incluye el conocerse a sí mismo, y el anhelo de obtener información, de saber sobre ciertas áreas del conocimiento. Incluso conocimientos específicos útiles para el desarrollo de nuestras actividades. Los síntomas que pueden referirse a este tipo de necesidad incluyen el temor a no poder acceder a un mejor puesto de trabajo, el no poder dar la opinión en según qué conversaciones, retraimiento intelectual…

La necesidad de Crear es algo intrínseco en el ser humano. Un trabajo o actividad que no produce satisfacción puede generar baja autoestima, pereza, incluso si va unido a algún otro síntoma, depresión.

La necesidad de Seguridad atiende a síntomas como los miedos a perder un trabajo, un amor, la posición dentro de un grupo social….

La necesidad de Comunicación se refiere tanto a la comunicación que el Yo tiene con su mundo interno, como con la comunicación con el mundo exterior. Sus síntomas podrían especificarse en los miedos a expresar opiniones, a encerrarse en la propia interioridad, tartamudear…

La necesidad de Amor es tal vez una de las más acuciantes, tanto la que constituye el dar como el recibir. El abandono, la soledad y el temor a ser rechazados conforman algunos de los síntomas inherentes a esta necesidad.

La necesidad de Reconocimiento y de Victoria es un anhelo propio del ser humano, no basta con ser, necesitamos que los demás reconozcan nuestra individualidad y, sobre todo, necesitamos sentirnos superiores a los demás en ciertos aspectos. El ego necesita sentirse grande y es capaz de poner en práctica cualquier estratagema para lograrlo.

Todas estas, y otras que se pueden englobar en alguno de estos siete grandes grupos, son necesidades que el ser humano “se impone” y aparecen por la falta de control de las experiencias humanas. Las personas que saben controlar su experiencia interna son capaces de determinar la calidad de sus vidas, y eso tal vez sea lo más cerca que podemos estar de ser felices. De todas formas la mayor parte de los mejores momentos de nuestra vida, contrariamente a lo que normalmente creemos, no son momentos pasivos o relajados (aunque los hay también evidentemente), sino que estos momentos “álgidos” suelen suceder cuando el cuerpo o la mente de un individuo han llegado al límite en un esfuerzo voluntario por conseguir algo difícil y que valiera la pena. “Una experiencia óptima (*) es algo que hacemos que suceda”(Mihaly Csikszentmihalyi). Por eso es tan importante controlar la información que nos llega dado que aquella información que permitimos que entre en nuestra conciencia constituye y determina el contenido y la calidad de nuestra vida. Y como cada información que procesamos la evaluamos en relación a nuestra personalidad, veremos de la importancia de “construirse” una personalidad fuerte y adaptable para poder conjugar nuestra experiencia de las condiciones externas y poder adaptarlas a nuestros objetivos; y nada hay mejor para ello que encontrar disfrute en lo que nos sucede día a día. De alguna forma la cuestión, tal y como nos enseñan las filosofías orientales y forma parte del ideario de diversos filósofos es lograr formarse una personalidad concreta (un ego fuerte) en los primeros años para luego ir diluyéndola a medida que maduramos, así nos desentendemos y despreocupamos de esa “ilusión” siendo entonces cuando podemos expandir el concepto de quienes somos. En cierto sentido, empezamos a vivir el presente, el aquí y ahora de los místicos.

Las cartas de la Vida 29 de diciembre de 2011

Posted by franciscobenages in Tarot.
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El objetivo de una sesión de Tarot Terapéutico es sintonizar a la persona que consulta con su esencia y ayudarle a resolver patrones de conducta y bloqueos, identificando su origen y proponiendo vías de solución; aunque como en todo método o herramienta terapéutica, es la persona quien decide cuándo y cómo quiere curarse. El Tarot Terapéutico nos invita a tomar conciencia de todo aquello que supone un freno a nuestra evolución, nos ábrelos ojos y nos ofrece herramientas para poder quitar de nuestro camino las piedras que nosotros mismos hemos ido colocando. Sobre todo nos coloca en una posición de responsabilidad ante y con nosotros mismos, por eso el proceso de interpretación está más cerca de las posibilidades de intercambio de ideas que sobre la aplicación de significados.

El Tarot utilizado de forma terapéutica se convierte en una lenta maravillosa a través de la cual podemos ver lo que ES. Cuando reconocemos lo que es, podemos ver las opciones con mayor claridad sabiendo que podemos elegir cualquiera de ellas. Eso es liberador; no somos víctimas más que en nuestros pensamientos acerca de lo que nuestras experiencias pasadas o presentes han sido.

Cuando la persona que consulta se encuentra bien dispuesta y es capaz de articular y relacionar lo que ve en las cartas con sus experiencias, es posible explorar los mecanismos de cómo llegó a la situación por la que consulta, cómo puede consolidar su proceso y cómo puede desarrollar su nueva vida. En cierto modo lo que el consultante experimenta a través de la lectura del Tarot no resulta tan extraño dado que, después de todo, ya ha pensado en ello muchas veces antes de decidirse a efectuar la consulta; aunque seguramente le faltó valor para cambiar de conducta o no podía ver claramente lo que podía hacer para que funcionara su nueva realidad. Puede que durante la lectura que comente algo que active nuevas posibilidades, aunque esas posibilidades ya estuvieran latentes, esperando a emerger a la superficie de la conciencia. Puede ser, incluso, que la consultante vea con extrañeza el desarrollo de la sesión; pero esa misma extrañeza permite que afloren nuevas posibilidades. Generalmente, además, los consultantes no suelen explayarse al principio en sus comentarios sobre la situación así que del tarólogo depende poder articular y dar sentido a lo que está sucediendo en su vida.

Mary K. Greer, autora entre otros libros de Complete Book of Tarot Reversals, afirma que el viejo estilo de lecturas del Tarot es pasivo y está condenado al fracaso. Cuando se encuentra con un cliente que solo espera que el Tarot le dicte lo que debe hacer, si ella no consigue convencerle de la inutilidad de ese enfoque, entonces da por acabada la lectura. En cierto sentido lo que hace el Tarot Terapéutico es encontrar un camino para validad y hacer consciente lo que el consultante ya sabe. Por eso mismo un tarólogo debe trabajar para producir una transformación dentro de sí mismo para, posteriormente, ayudar a sus consultantes.

En una lectura de Tarot Terapéutico la consultante tiene la oportunidad de elevarse por encima de la situación, de ver la vida desde una nueva perspectiva. El desarrollo de una sesión representa un impasse en el tiempo que refleja la relación del consultante con la vida en ese momento. Tras la consulta la vida se reinicia, tal vez en una nueva dirección, una nueva determinación o nuevas metas por alcanzar.

Interpretación y Significados

A nivel terapéutico en ocasiones no es necesario ofrecer una interpretación de las cartas o sus significados, incluso es mejor pues así se trabaja dentro del marco fenomenológico lo que es una liberación tanto para el terapeuta como para quien consulta. Ambos pueden disfrutar de sus propias percepciones e intuiciones y así el consultante pasa a ser responsable de sus decisiones, en lugar de conferir todo el poder al tarólogo. Desde esta perspectiva el Tarot Terapéutico se puede ver entonces como un dispositivo de análisis profundo capaz de descubrir y poner de relieva el interior psicológico de la persona dentro de, podríamos decir, una dinámica espiritual.

De esta manera se permite al consultante realizar un viaje interior para descubrir el saber interno que maneja su destino y así se le ayuda a reescribirlo. A diferencia del psicoanálisis convencional, que puede durar meses e incluso años, el Tarot Terapéutico puede considerarse como una conversación psicoanalítica en la que consultante y lector se encuentran al mismo nivel. Los mejores resultados se obtienen cuando el tarólogo no toma una postura de poder y la consultante no intenta hacer cómplice al tarólogo de sus puntos de vista, así éste toma una postura, digamos, gestáltica en la que no entra en el juego del consultante y lo ancla en el aquí y ahora de la lectura para que tome con ciencia de la situación.